Normas de Convivencia

NORMAS DE CONVIVENCIA DEL CLUB JUVENIL RUEIRO

I. INTRODUCCIÓN:

El presente documento recoge las principales normas de convivencia del club juvenil Rueíro; entre socios, familias, monitores, profesores, entrenadores de los equipos deportivos, capellanes, etc.

Estas normas pretenden plasmar las orientaciones en el trato con las personas relacionadas en las actividades del club juvenil, y el protocolo de actuación en el caso de incumplir alguna de ellas.

Se establece que cualquiera que haya presenciado un hecho que afecte a las Normas de Convivencia tiene la obligación de formular una queja al responsable de supervisión indicado {Director del club juvenil o Presidente de la Junta Directiva del Club juvenil).

II. ORIENTACIONES EN EL TRATO DE LOS SOCIOS Y SUS FAMILIAS:

  1. El Club juvenil Rueiro declara su compromiso con la formación integral de los socios, y de todos los chicos que participan en sus actividades; sin limitarse sólo a su diseño y contenido, sino atendiendo también el estilo en el que se desarrollan estas actividades.
  2. El Club juvenil Rueiro se propone como uno de sus objetivos principales enseñar a convivir a todos los chicos, fomentando la convivencia y ei respeto a las diferencias individuales, sin que nadie pueda ser discriminado por ningún motivo. Al favorecer la igualdad real entre todos se previenen actitudes y situaciones de rechazo, y se garantiza el libre desarrollo de la personalidad de los socios, en el marco del respeto a los principios constitucionales y estatutarios, así como a la normativa específica de nuestra Comunidad Autónoma, su cultura y su medio ambiente natural,
  3. Para la consecución de sus objetivos formativos, la Asociación contará siempre con los padres de los socios, agradeciendo su implicación en las actividades de la Asociación y colaborando de cerca con ellos en su papel de primeros educadores de sus hijos. Por eso, todos los monitores cuidarán con diligencia la comunicación con las familias de los socios. En este sentido, se subraya que fa comunicación será siempre con el matrimonio; evitando tratar de las cuestiones relativas a los socios sólo con el padre, o sólo con la madre. Para las comunicaciones con las familias se dispone del teléfono fijo (981 23 97 45), y en determinadas actividades se habilita un teléfono móvil. Además se puede establecer contacto a través de la página web (www.rueiro.org) o el correo electrónico (clubrueiro@gmail.com).
  4. La Asociación observará —a todos íos efectos— io dispuesto en la Ley Orgánica 15/1999 de 13 de Diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal, y demás normativas de desarrollo así como los derechos de acceso, rectificación, oposición y cancelación de estos datos por parte de los padres o tutores de los socios,
  5. Se protegerá a los socios de la exhibición de símbolos o emblemas, y de la. realización de actos que inciten a la violencia, o que atenten contra la dignidad de las personas y contra los derechos humanos.
  6. Se evitará el consumo de drogas, alcohol, tabaco y otras sustancias nocivas para la salud. De igual manera, se respetarán las recomendaciones dadas por (as autoridades sanitarias en lo referente a los hábitos alimenticios saludables para los menores. En las actividades que sea necesario, las personas encargadas de la cocina contarán con el preceptivo título de manipulador de alimentos, según ía normativa vigente en la Comunidad Autónoma respectiva.
  7. Las actividades al aire libre constituyen una oportunidad para que los socios y quienes participan de las actividades de la Asociación juvenil se familiaricen con ía Naturaleza y se formen en el respeto y valoración de los espacios naturales y el medio ambiente. En estas actividades se seguirá lo dispuesto por las autoridades autonómicas en lo referente a las acampadas. Los monitores (siempre dos o más) contarán con las titulaciones requeridas de monitor de tiempo libre o —en su caso- de director de campamento; y nunca dormirán en las habitaciones (o tiendas de campaña) con los menores. Si se trata de una actividad que también atiende el capellán, éste ocupa siempre un dormitorio aparte. Los chicos duermen en dormitorios (o tiendas de campaña) individuales, o de 3 o más plazas. Para estas actividades Rueiro cuenta con una póliza de seguros y tiene los medios para la resolución de una eventualidad, que requiera atención médica.
  8. De igual modo, se evitarán las prácticas deportivas que entrañen para los socios un riesgo, a mayores del propio de ios deportes que aparecen expresamente reseñados en los folletos y en la web de la Asociación. En esos casos será necesaria una autorización específica de los padres o tutores. Se cuidará con rigor que los monitores tengan 1a titulación adecuada.
  9. La Asociación velará por la seguridad vial, y seleccionará especialmente a las personas que conduzcan los vehículos que se utilicen para el transporte de los socios. Por otra parte, un adulto no va a solas en coche con un menor —menos aun en un viaje largo—, salvo que tenga el consentimiento explícito de los padres y de modo excepcional. En el caso de estancias en otros países, habrá de tenerse en cuenta que en algunos lugares esta circunstancia no se dará nunca, por las costumbres o legislaciones locales.
  10. Se dará una respuesta inmediata en el caso de intimidación, acoso o maltrato entre iguales (bien sea físico o psíquico; oral, escrito, gestual o ciber-bullying). Se procura acostumbrar a los socios a respetarse y evitar el contacto físico, peleas, insultos, o cualquier otra actuación que pueda llevar a alguno a sentirse maltratado, aunque se presenten como bromas.
  11. En el trato con los socios y las familias, los monitores tendrán en cuenta ias siguientes buenas prácticas, encaminadas a garantizar el respeto debido a las personas y la adecuada convivencia entre menores y mayores:
    • En las actividades que se organicen, un adulto no se quedará nunca a solas con un menor en un sitio aislado.
    • Los socios nunca accederán a la zona de habitaciones personales de los monitores.
    • Se evitará que coincidan socios y personas adultas en vestuarios. También, que coincidan socios pequeños y mayores. Se educará a los socios en el sentido del pudor como muestra de respeto a los demás.
    • Se evitarán, asimismo, manifestaciones inapropiadas de afecto por parte de los monitores, y de los socios.
    • Cuando el capellán atiende espiritualmente una actividad lo hará en un lugar abierto o bien en un confesonario con rejilla o salita con puerta de cristal, de modo que desde fuera se vea el interior de la habitación. También los monitores, cuando hablan a solas con un socio, deben situarse preferiblemente en un lugar a la vista de los demás. En el caso de que se tenga que utilizar una sala, ésta deberá tener una puerta de cristal o, si no la hay, dejarán la puerta abierta.
  12. Si se tuviera conocimiento de alguna información que pudiera significar un posible acoso, abuso o maltrato a un socio, se actuará con celeridad, prudencia y claridad; siguiendo el procedimiento o protocolo de actuación previsto para estos casos.
  13. Los monitores del Club juvenil evitarán siempre cualquier actuación que pudiera percibirse como favoritismo o arbitrariedad hacia una familia o un socio. Nunca —sin excepción— los monitores aceptarán regalos personales de las familias de los socios,
  14. Deben conocer estas normas de convivencia todos los que colaboran en las actividades del Club juvenil (miembros de la Junta Directiva, monitores, profesores, entrenadores de los equipos deportivos, capellanes, etc.) y habrán de atenerse a ellas en su actuación ordinaria.

III. PROCEDIMIENTO DE ACTUACIÓN EN CASO DE INCIDENCIAS CON MENORES

  1. Notificación de sospechas o quejas de maltrato o abuso.
    • Si un socio informa a un monitor o directivo del Club juvenil, sobre una situación de maltrato o abuso sufrido por él y cometido por cualquier miembro del Club juvenil (personal u otros socios), se le escuchará con detenimiento y se le preguntará por los hechos, sin entrar en detalles innecesarios. No se deberá hacer ninguna promesa de confidencialidad al informante; al contrario, habrá que decirle que pondrán en conocimiento de algunas personas (muy pocas) lo que le ha contado para que se tomen las medidas adecuadas. De inmediato, se comunicará al Director del Club juvenil o, en caso de ausencia, al que haga sus veces.
    • Esta comunicación, si se hace de palabra, es conveniente acompañaría de una información por escrito, breve, que recoja los hechos con la mayor exactitud posible, distinguiendo lo sucedido según el menor y la interpretación que se hace de los hechos.
    • También se informará inmediatamente al Director del Club Juvenil, en el caso de que sean los padres de los socios u otros socios, los que se quejen de otro socio o monitor.
    • La misma obligación recae sobre el monitor que presencie los hechos.
  2. Acciones posteriores a la notificación de maltrato o abuso:
    • El Director del Club juvenil informará al Presidente de la Junta Directiva. Esta comunicación será preceptiva, siempre en caso de abusos, y optativa en caso de maltrato, en función de la gravedad de los hechos relatados. A partir de este momento, es responsable de la instrucción del caso el Presidente de la Junta Directiva o el miembro de la Junta en quien haya delegado para estos asuntos, ayudado por el Director del Club juvenil.
    • Con esta comunicación dará comienzo una investigación interna, con el objeto de esclarecer los hechos y tomar las medidas oportunas. Los hechos manifestados y los distintos resultados de la investigación se irán recogiendo por escrito en un expediente interno. Para velar por la confidencialidad, sólo tendrán acceso a este expediente el Presidente de la Junta Directiva y el Director del Club juvenil.
    • La investigación se debe llevar a cabo con la máxima diligencia, por lo que se pondrán todos los medios para tener la información necesaria lo antes posible.
    • Desde el momento en que se recibe la queja y, en consecuencia, se inicia la investigación de los hechos, se evita que el presunto agresor y el menor entren en contacto e incluso que compartan espacios, y se toman todas las medidas necesarias para evitar que los hechos —de ser ciertos— pudieran volver a repetirse. Queda al juicio del Presidente si, por la gravedad de los hechos manifestados, conviene suspender temporalmente de sus funciones al presunto agresor, o incluso ordenarle que se aleje de las instalaciones.
    • Inmediatamente después, el Presidente se pondrá en contacto con los padres o tutores del menor para informar sobre los hechos relatados por el socio y actuar, desde el primer momento, de acuerdo con ellos. Si las hubiera, también habría que ponerse en contacto en la mayor brevedad con las familias de los menores que hayan sido testigos del supuesto abuso o agresión.
    • Para completar la investigación, en caso de que se estime oportuno, se podrán tener otras entrevistas (con otros socios, personal del Club juvenil y padres de otros socios).
    • En el caso de que el presunto agresor sea un socio, el encargado de la investigación se reunirá urgentemente con sus padres para informarles de la situación y acto seguido pedirá al socio que, delante de sus padres, ofrezca una explicación de los hechos ocurridos.
    • En el caso de que el presunto agresor sea alguno de los que colaboran activamente en las actividades del Club juvenil (monitor, directivo, padre, entrenador, etc.), el encargado de la investigación solicitará a la persona acusada una explicación por escrito de los hechos con el mayor detalle posible. Se incorporará este testimonio, debidamente protocolizado con fecha y firma, al expediente abierto.
    • Se hará todo lo posible por proteger la intimidad, el derecho al honor y a la buena imagen de la persona contra la que se haya realizado una queja, mientras no se demuestre la verdad de la acusación.
  3. Resolución del expediente:
  • Una vez terminada la investigación, el Presidente de la Junta Directiva convocará una reunión extraordinaria de la Junta para informar sucintamente de los hechos, y transmitir las conclusiones de la investigación. Se firma un acta y se da por cerrado el expediente interno, que se archivará convenientemente. En el expediente se deberán incluir las medidas adoptadas tras la investigación.
  • Si se confirma la veracidad de los hechos relatados, en el caso de que se trate de personal que presta sus servicios en el Club juvenil, el implicado será apartado inmediata y definitivamente de sus responsabilidades en el Club juvenil. Si el agresor es otro socio, en el caso de que se confirme la veracidad de los hechos relatados, se le expulsa directamente del Club juvenil.
  • Se informará a los padres o tutores del menor afectado y se pondrá a su disposición toda la información de que se dispone para que ponderen —si lo estiman oportuno— la denuncia de los hechos ante las autoridades. En todo caso, debe quedar clara la disposición del Club juvenil para colaborar en lo que la familia estime oportuno, sin sustituir a los padres o tutores, salvo que ta normativa aplicable establezca la obligación de denunciar aunque ellos no quisieran hacerlo.
  • En el caso de que se demuestre que la acusación es falsa, el socio que la haya hecho será expulsado del Club juvenil. Se hablará con sus padres o tutores para exponer la gravedad que tiene hacer una acusación falsa de este tipo, y se fijará el modo de restituir la buena fama de la persona denunciada. En el caso de que la acusación falsa haya sido realizada por los padres, tutores o cualesquiera otra persona mayor de edad, la persona falsamente acusada —y en su caso el Club juvenil— valorarán la oportunidad de acudir a los tribunales de justicia.
  • A resultas de la investigación, la Junta Directiva del Club Juvenil y su comité directivo revisarán las normas de convivencia y los protocolos de actuación por si es conveniente actualizarlos para poner más medios efectivos que eviten casos similares.

La Coruña, 13 enero de 2014